México anunció el 22 de mayo que eliminará los requisitos de visa para todos los ciudadanos brasileños a partir del 15 de junio de 2026. La decisión surge de un nuevo acuerdo bilateral firmado en Ciudad de México el mes pasado. Las autoridades esperan que el cambio aumente las llegadas de brasileños en un 40 por ciento durante el primer año.
Los viajeros brasileños necesitaban antes solicitar una visa mexicana en los consulados de São Paulo o Río de Janeiro. Los tiempos de procesamiento solían superar las tres semanas y las tarifas alcanzaban los 50 USD. La nueva norma permite la entrada sin visa para estancias de hasta 180 días con un pasaporte válido.
Las juntas de turismo de Cancún y Ciudad de México ya han lanzado campañas de marketing conjuntas dirigidas a influencers brasileños en redes sociales. Aerolíneas como Aeroméxico planean añadir tres vuelos semanales desde Brasilia a partir de julio. Se prevé que la ocupación hotelera en Quintana Roo aumente durante el invierno del hemisferio sur.
Los funcionarios fronterizos seguirán realizando controles de seguridad estándar y podrán solicitar prueba de viaje de regreso o fondos suficientes. Los ciudadanos brasileños con antecedentes penales seguirán sujetos a denegación de entrada según la ley mexicana vigente. La política excluye a los titulares de pasaportes diplomáticos y oficiales, que conservan procedimientos separados.
Las agencias de viajes reportan un aumento en las reservas de paquetes desde Brasil desde el anuncio. Las tarifas aéreas promedio desde São Paulo a Cancún han bajado un 12 por ciento en rutas operadas por LATAM y Gol. Los expertos recomiendan confirmar los sellos de entrada al llegar para evitar multas por sobreestadía de 500 USD por día.
La exención se alinea con la estrategia más amplia de México de diversificar su base de visitantes más allá de Estados Unidos y Canadá. Ya existen acuerdos similares con Argentina y Chile. El ministro de Turismo brasileño, Carlos Silva, calificó la medida como un hito para la movilidad sudamericana.
Observadores a largo plazo señalan que la política podría ser revisada si los patrones migratorios cambian inesperadamente. México registró 1,2 millones de visitantes brasileños en 2025 bajo el antiguo régimen de visas. La renovación del acuerdo está programada para revisión en 2028.
