El verano de 2026 trae un conjunto de cambios significativos en las normas de visados y acceso en destinos clave, incluidos el Reino Unido, Japón, Vietnam, China, Estados Unidos y los Emiratos Árabes Unidos[7]. La Autorización Electrónica de Viaje (ETA) del Reino Unido está ahora bajo aplicación rigurosa, lo que exige que los ciudadanos de 85 países sin visado, como EE. UU., Canadá, Australia y Nueva Zelanda, posean una ETA aprobada antes de abordar cualquier vuelo, ferry o tren con destino al Reino Unido[7]. Al mismo tiempo, el Sistema de Entrada/Salida de la Unión Europea ha completado su despliegue, mientras que la preautorización de viaje ETIAS se prevé que comience a finales de 2026[7].
En Asia, varias medidas añaden nuevos costos y controles de salud para los visitantes[7]. El aumento de la tarifa de visado de Japón entró en vigor el 1 de julio, elevando el precio de los visados de entrada única y múltiple en respuesta a los niveles de tarifas de larga duración y las condiciones económicas cambiantes[7]. Vietnam, por su parte, ha introducido un requisito de declaración de salud desde el 1 de julio, que obliga a los viajeros extranjeros que ingresan, salen o transitan por el país a completar una declaración dentro de un período establecido antes de viajar[7].
China y Estados Unidos están utilizando incentivos específicos y actualizaciones digitales para moldear los flujos turísticos[7]. La política de entrada sin visado de prueba de China se ha extendido hasta 2026, lo que permite a los titulares de pasaportes elegibles ingresar sin visado por hasta 15 o 30 días, dependiendo de la nacionalidad y los acuerdos específicos[7][9]. En EE. UU., un piloto de entrevista de visado de seguimiento rápido desde el 1 de julio permite a ciertos solicitantes pagar una tarifa adicional para asegurar una cita de entrevista B-1/B-2 acelerada, acelerando el acceso a la cita sin cambiar las reglas de elegibilidad subyacentes[7].
Los Emiratos Árabes Unidos se han sumado a la tendencia hacia sistemas de acceso más flexibles y apoyados digitalmente[7]. El país ha ampliado sus opciones de visado al llegar, añadiendo más nacionalidades a un programa que ofrece estancias de corta duración sin procesamiento consular previo, sujeto a criterios de elegibilidad claros[7]. Estos cambios se alinean con los movimientos regionales hacia preautorizaciones en línea y procedimientos aeroportuarios simplificados, mientras que aún permiten a las autoridades mantener un control más estrecho sobre quién puede ingresar y bajo qué condiciones[7].
Qué significa esto para usted
Los viajeros que planean viajes en el verano de 2026 deben verificar tanto los costos como la documentación antes de reservar[7]. Si va al Reino Unido, asegúrese de solicitar una ETA con anticipación y confirmar que las aerolíneas pueden ver la aprobación vinculada a su pasaporte, ya que se denegará el abordaje sin ella[7]. Para Japón y Vietnam, considere los costos más altos de los visados y el tiempo necesario para completar las declaraciones de salud obligatorias, especialmente si está coordinando itinerarios de varios países en Asia[7].
Los que son elegibles para la entrada sin visado de China deben verificar si su pasaporte es elegible para una estancia de 15 o 30 días y asegurarse de que sus planes se ajusten a esos límites[7][9]. Los solicitantes de visado de EE. UU. que consideran la opción de entrevista de seguimiento rápido deben evaluar la tarifa adicional en comparación con la rapidez con la que necesitan una cita, recordando que una programación más rápida no garantiza la aprobación[7]. Los viajeros a los Emiratos Árabes Unidos deben confirmar si ahora son elegibles para visado al llegar y comprender las condiciones asociadas, como cualquier permiso de residencia vinculado o requisitos de documentación[7].
En general, el turismo del verano de 2026 favorece a los visitantes bien preparados que interactúan con los sistemas digitales y las normas actualizadas desde el principio[7]. Con las preautorizaciones de viaje, las declaraciones de salud y los diversos esquemas de entrada sin visado que ahora moldean el acceso a muchos destinos populares, la planificación de última hora presenta un mayor riesgo que en años anteriores[7]. Revisar los requisitos oficiales por país antes de comprometerse con vuelos y alojamiento ayudará a evitar sorpresas costosas en el aeropuerto y mantendrá los viajes funcionando sin problemas[7].
