Canadá anunció la eliminación de la obligación de visado para los titulares de pasaporte brasileño a partir del 15 de julio de 2026, tras meses de negociaciones diplomáticas. La decisión responde a un aumento del 40 por ciento en las consultas de viaje desde Brasil durante el último año. Los visitantes elegibles podrán permanecer hasta seis meses por turismo o actividades comerciales breves.
Los solicitantes deberán completar aún una autorización electrónica de viaje y poseer un pasaporte biométrico válido. Los tiempos de procesamiento de la autorización promedian tres días con una tarifa de 7 dólares canadienses. Las autoridades proyectan 150.000 llegadas adicionales de brasileños al año bajo las nuevas normas simplificadas.
Las agencias de viajes en São Paulo reportan un aumento inmediato en las reservas de paquetes de verano a Banff y Montreal. Aerolíneas como Air Canada han añadido vuelos adicionales desde Río de Janeiro para atender la demanda prevista. El cambio posiciona a Canadá de forma competitiva frente a destinos europeos populares entre los turistas brasileños.
Los agentes fronterizos verificarán los billetes de salida y los fondos suficientes a la llegada. Las familias que viajen con menores necesitarán documentación de consentimiento adicional. Las juntas de turismo canadienses lanzarán campañas de marketing dirigidas en Brasil el próximo mes.
Los analistas del sector señalan que la política refleja exenciones de visado similares que Canadá concedió a Argentina en 2024. Los primeros datos indican una fuerte adopción entre los hogares brasileños de ingresos medios. Los beneficios económicos a largo plazo incluyen vínculos comerciales ampliados en los sectores de tecnología y agricultura.
Los viajeros deben consultar los portales oficiales del gobierno para posibles ajustes de última hora antes de la salida. La exención solo aplica a entradas por turismo y negocios, no para trabajo o estudios. La renovación del programa se revisará tras 18 meses en función de las estadísticas de cumplimiento.
