El nuevo complejo incluye exposiciones interactivas sobre ingeniería inca y resiliencia climática. Todas las estructuras cumplen con los estándares LEED Platinum con recolección de agua de lluvia y procesamiento de residuos en el lugar.
El número diario de visitantes sigue limitado a 4.500, pero el centro más grande permite una mejor distribución de multitudes en los circuitos de la ciudadela. Las autoridades esperan que el tiempo medio de permanencia en las ruinas aumente en 45 minutos.
Las entradas compradas después del 1 de junio incluyen automáticamente la sesión de orientación. Los guías deben completar un nuevo curso de certificación que cubre prácticas de turismo sostenible.
Las comunidades locales de Aguas Calientes recibieron el 15 por ciento de los contratos de construcción y operarán los concesionarios de comida dentro del centro. Se espera que el reparto de ingresos alcance los 2,4 millones de dólares anuales.
Los arqueólogos advierten de que el aumento del tráfico peatonal podría acelerar el desgaste de ciertos senderos, lo que ha motivado la instalación de pasarelas protectoras adicionales.
El gobierno planea centros similares en Choquequirao y Caral para 2028 como parte de un programa más amplio de mejora de sitios patrimoniales.
